El quedarnos ya no es alternativa.
Se
escuchan disparos en la lejanía… al igual que voces de arenga. Si continuamos
aquí destruirán a la población entera.
Con nuestra necedad les expusimos
y familias enteras son señaladas
por bandas mercenarias mal pagadas
que fueron engañados con los timos
de personas lejanas y cobardes
que fueron estafados por terceros
mandándolos al fuego cual corderos
en pago por sus días, noches,
tardes.
Es posible que dentro de la bruma
podamos retirarnos, por lo menos
para poner distancia y ya serenos,
prepararnos ocultos por espuma.
Necesitamos
sorprenderlos y trabar combate alejados de las casas y pobladores. Sin embargo
el reloj ni el clima están de nuestra parte.


